Henos aquí, aquí henos
donde las ideas escapan,
se acoplan, se fusionan
con un medio inproductivo.
Y dejamos de ser vivos,
cuando ni el inteligente incentivo;
complace lo que nos gastan.
Tendré que ser sincero,
que en tamaña quietud,
no nos recompensa el dinero;
frente a gigante chatarra,
se deteriora la salud
y se asimlian más los nervios.
Nueve horas las que son,
las que nos acapara de incierto.
Que nos propone el peso muerto
de saber cuanto falta.
Para ver el sol, para pensar;
como personas dignas de seres,
sin miedo a reclutar,
algún escondido miedo latente.
En la misma caja, mismas cosas vemos.
a nuestros compañeros por dentro,
hace falta una laboral redada;
de decisiones somos el centro,
para vida en un misma canal.
Como agua de la fuente,
nuestra vida se agota.
Gota por gota, sin notarlo:
Para todo lector informático;
corré a vivir la vida,
que en el mundo sistemático,
no se encuentra digna salida.
Y aquí termino de cantar,
sin ser verdugo ni mesías.
Con objetividad crítica
sin tapujos ni estirantes,
la realidad se atenúa
y la piel cetrina, atenuante.
Por piedad decide cuanto antes
tu futuro elocuente,
que ahi dentro amigo mío,
no poseemos ninguna fuente.
jueves, 26 de febrero de 2009
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